Cada vez son más las personas que antes de vender una casa o ponerla en el mercado de alquiler deciden hacer algunas pequeñas reformas. Aunque esto tiene un coste, lo cierto es que es una inversión que se suele recuperar con creces, porque una casa con mejor aspecto se vende o alquila antes.
Si estás a punto de sacar tu casa al mercado para buscar un inquilino o un comprador, quizá sea hora de plantearte cambiar el suelo de tu vivienda. Porque este elemento está sujeto a un uso tan intenso que se estropea con el paso del tiempo. Y, aunque no lo creas, un suelo nuevo y bonito puede hacer que tu casa sea mucho más atractiva para inquilinos o posibles compradores.
Al cambiar el suelo de tu vivienda, escoge colores claros
Las tendencias decorativas van variando con el tiempo. Pero como no cambiamos los pavimentos de casa cada año, deberíamos optar por diseños y colores que sean algo más atemporales y encajen bien con todos los estilos de decoración.
Olvídate de los suelos oscuros. Los suelos de tonos claros dan a la casa un aspecto mucho más acogedor. Tonos como el arena o el marfil nunca pasan de moda. Además, los suelos claros reflejan mucho mejor la luz y contribuyen a hacer que los espacios se vean más grandes. Efecto que también puedes potenciar si usas baldosas de formato grande.
¿Qué material escoger?
A la hora de cambiar el suelo de tu vivienda también es importante escoger el material. La madera y la tarima flotante parecen haberse convertido en las grandes protagonistas cuando se piensa en cambiar el suelo. Sin embargo, quienes tienen niños o mascotas saben que esta no es siempre la mejor opción.
Los suelos de cerámica están volviendo con fuerza por varios motivos. El primero de ellos es que son muy fáciles de mantener, lo aguantan absolutamente todo. Además, hay diseños para todos los gustos, algunos incluso imitan a la perfección la estética de la madera. Y a ello hay que sumarle que se pueden higienizar y desinfectar rápidamente, algo que es especialmente importante hoy en día.
No pierdas de vista la textura
El nuevo suelo va a estar ahí durante mucho tiempo, así que su textura es importante para los posibles compradores o inquilinos, a los que quizá les guste andar descalzos. Por eso, es importante que escojas un pavimento que no resbale, y debes procurar que la instalación sea de la máxima calidad, de modo que todo el suelo sea una superficie lisa, libre de cejas entre las piezas u otros desperfectos.
Te sorprenderá lo mucho que puede cambiar tu casa con solo cambiar el pavimento. Si además aprovechas y le das a toda la casa una mano de pintura blanca, conseguirás que todo se vea más amplio, más luminoso y más nuevo, lo que te ayudará a encontrar más fácilmente un comprador o un buen inquilino.
Pequeñas reformas de este tipo pueden dar muy buenos resultados. Eso sí, asegúrate de que eliges bien los materiales y de que cuentas con verdaderos profesionales para llevar a cabo la instalación.


