Heredar una vivienda no siempre es una buena noticia, especialmente cuando la propiedad hay que compartirla con otras personas. Dado que esto suele dar lugar a problemas relacionados con el reparto de los gastos, el tiempo de uso y disfrute, etc. Con frecuencia lo más inteligente es deshacerse del inmueble. Pero, ¿Cómo vender una casa heredada de forma rápida?
Primero hay que aceptar la herencia
Lo primero que hay que hacer es legalizar la situación y aceptar la herencia ante Notario. Por mucho que sea la casa de tus padres y solo seáis dos herederos, no vais a poder hacer la transmisión si no consta legalmente que habéis aceptado la herencia.
Ten en cuenta que esto siempre implica asumir una serie de gastos como liquidar y pagar el Impuesto de Sucesiones, pagar al Notario o hacer una tasación de la vivienda. Por eso, es importante ponerse de acuerdo y repartir los gastos de forma equitativa.
Inscribir la nueva titularidad en el Registro de la Propiedad
Una vez finalizados los trámites ante el Notario hay que acudir al Registro de la Propiedad para dejar constancia de que el inmueble ha cambiado de titularidad. La nueva inscripción reflejará quienes son los nuevos propietarios y el porcentaje que posee cada uno de ellos (no tiene que ser necesariamente igual).
Poner a la venta la vivienda
Solo después de tener todos los trámites legales listos podemos empezar a hacer gestiones para vender una casa heredada. Así nos aseguramos de que, si aparece un comprador, lo vamos a tener todo en orden y podremos hacer la transacción lo antes posible.
Hoy en día sacar un inmueble al mercado inmobiliario es sencillo gracias a las inmobiliarias digitales, que te permiten contratar solo los servicios que necesitas y además te asesoran y orientan durante todo el proceso.
Lo complicado al vender una casa heredada es que haya acuerdo entre todos los nuevos propietarios, porque puede haber alguno que no quiera vender y otros que crean que es mejor vender por un precio y no por otro.
Todo este tipo de rencillas y discusiones familiares pueden espantar a los posibles compradores y retrasar el proceso de venta. Por eso, antes de poner la vivienda en el mercado hay que asegurarse de que existe acuerdo en los términos más importantes.
Ventajas de contar con una inmobiliaria para vender una casa heredada
En estos casos siempre es aconsejable contar con la ayuda de especialistas. Así se evita que sea uno de los propietarios el que tenga que asumir el peso de todas las gestiones relacionadas con la venta (porque esto es lo que ocurre la mayoría de las veces).
Si un experto inmobiliario se encarga de atender las llamadas de los interesados en la casa e incluso de enseñarla, no se produce una implicación desigual de los propietarios en la venta, lo que también ayuda a evitar conflictos.
¿Qué ocurre tras la venta?
El dinero de la compraventa se reparte entre los propietarios en proporción a su porcentaje de propiedad sobre el inmueble, y luego cada uno de ellos deberá tributar cómo corresponda en función de la cantidad que hayan ingresado con la venta.
Vender una casa heredada no es más difícil que vender una casa que se ha comprado, pero es fundamental que todos los herederos estén de acuerdo y que se hayan dejado resueltos todos los temas legales y de papeles antes de poner el inmueble en el mercado.


