Hay quien pone su inmueble a la venta y lo vende en apenas unas semanas, mientras hay quien ve pasar meses y meses sin conseguir una buena oferta. Esto se debe a que la venta de viviendas es toda una ciencia en la que existen una serie de buenas prácticas que nos pueden llevar al éxito, pero también hay ciertos comportamientos bastante habituales y que pueden dar lugar a que el posible comprador no se decida.
Si tu vivienda se ajusta a las demandas del mercado y está dentro del precio medio, quizá lo que está fallando es otra cosa, así que presta atención a estos factores.
Falta de limpieza y orden
Ahora que tu casa está en venta es hora de hacer una limpieza a fondo. Librarte de trastos que ya no te hacen falta no solo te facilitará la mudanza sino que además permitirá que el espacio se aprecie mucho mejor y la casa parezca incluso más amplia.
Durante todo el tiempo que el inmueble esté en venta asegúrate de que está lo más ordenado posible, y presta mucha atención a la limpieza.
Antes de colgar el letrero de “se vende” es aconsejable hacer una limpieza en profundidad, y luego dar un repaso cada vez que venga alguien a ver la casa. Así consigues que esta luzca su mejor aspecto y resulte más atractiva.
Olores demasiado fuertes
Cada cual tiene sus preferencias en cuanto a olores. Pero si la fragancia que has escogido para tu hogar es demasiado intensa, puede que el visitante se sienta demasiado agobiado por ella y quiera salir de allí cuanto antes.
Lo que es todavía peor, un olor demasiado intenso puede hacer sospechar a los posibles compradores que hay otro tipo de olores no agradables que se quieren ocultar: humedades, cañerías en mal estado, etc.
La mala climatización dificulta la venta de viviendas
Aunque estés intentando ahorrar todo lo posible y normalmente no enciendas la calefacción o el aire acondicionado, cuando llegan a la casa posibles compradores es importante que la temperatura interior sea acogedora.
Si hace demasiado frío o demasiado calor los compradores se sentirán incómodos y pensarán más en marcharse rápido que en prestar atención a la vivienda, lo que hará que la descarten inmediatamente.
Además, si recibes a las visitas con una buena climatización no solo se sentirán más a gusto, sino que es una buena forma de hacerles ver que la casa está bien aislada y que la calefacción o el aire acondicionado funcionan a la perfección.
Demasiados toques personales
Tu casa está personalizada a tu gusto, pero está demostrado que la venta de viviendas es mucho más sencilla de llevar a cabo si el inmueble presenta un aspecto menos personal. Porque así al visitante le resulta más sencillo hacerse a la idea de cómo será vivir ahí.
Aprovecha la limpieza a fondo de la que hablábamos antes y empieza a recoger objetos personales como fotos y recuerdos familiares. Si puedes, dale una mano de pintura blanca a toda la casa para que presente un aspecto lo más neutro posible.
Estos errores son más habituales de lo que parece. Si consigues evitarlos, seguro que conseguirás vender tu casa mucho antes de lo que te esperabas.


